miércoles, 27 de abril de 2011
Sueña que no estás triste...
jueves, 3 de febrero de 2011
El comienzo.
Después de horas interminables en aviones y esperas en distintos aeropuertos, por fin estoy en Finlandia. Bueno, en realidad hace ya dos días, pero no encontraba un hueco para poder escribir.
Y qué decir de este lugar... es precioso. Una experiencia totalmente nueva. Unos paisajes que te dejan sin aliento (quitando que el frío ya te corta la respiración).
Tan sólo despertarse y mirar por la ventana me deja sin palabras. Ver todo, absolutamente todo, cubierto de nieve es increíble. Todo es de un blanco tan puro que duele mirarlo.
El aire es fresco, y hay una sensación de tranquilidad que nunca antes había sentido. Cuando vas por la calle no te encuentras a demasiada gente, pero curiosamente no te sientes amenazada por nada ni nadie.
Total, me quedan 3 meses maravillosos para poder hacerlo.
:) =)
miércoles, 19 de enero de 2011
Cuenta atrás.
¿Por qué Finlandia?
La verdad que fue una elección bastante improvisada. Pero tenía algo claro…
Lejos. Irme tan lejos que nadie supiera quién soy. Un lugar donde nadie te reconozca y olvidarse de las preocupaciones aunque sea sólo por un corto periodo de tiempo.
Algo que sea lo contrario. Totalmente diferente de dónde estoy ahora… Ver otras caras. Sentir la soledad de una manera distinta a la de ahora. Estar sola de verdad. Y no creerme culpable por sentirme así, ya que esta vez, no habrá gente a mi alrededor que presuponga que no tengo razón alguna para estarlo. Qué sabrán ellos… Que sabrá nadie.
Poder jugar a ser quien yo quiera. Aprender a no esconderme. A no tener esta burbuja transparente alrededor.
Y ver unos paisajes increíblemente hermosos. Tanto, que si no los toco no me los creeré de verdad. Lagos de cristal, y cielos donde predomina la noche cerrada. Y kilómetros de blanco. De un color tan impoluto que da miedo acercarte por si lo ensucias. Vivir rodeada de magia.
Y simplemente, porque ahora mismo vivo sin un norte.
:) =)
viernes, 7 de enero de 2011
Y dijimos adiós.
Y ahí estaba yo. Sumida en la penumbra, en el negro de mi habitación. Rodeada de silencio en la quietud de mi cama. Únicamente perturbada por el vaivén de mis pensamientos, que de forma irrefrenable cruzan mi mente a una velocidad de vértigo. Desde lo más nimio a lo más importante. Poco a poco, repaso el día de hoy, hasta que de forma inevitable todo acaba donde más temía.
Es tiempo de preguntas, de no respuestas, de intriga y de pensamientos callados. De ganas de saber, pero de miedo a la verdad.
Tumbada boca arriba, acosada por mis pensamientos incesantes. Intento dormir, pero tú no quieres irte. Sólo quieres quedarte y dar mil vueltas por mi mente. Cómo si tuvieras miedo de que te olvidase si no lo hicieras.
Alargo el brazo y miro la hora en el reloj de la mesilla. Las dos y veinticinco de la mañana. Vamos anda, vamos a dormir que mañana hay clase. Te veo mañana en las sombras.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Oye...
- ...
Supongo que podría decirte que veo tu pelo moreno, corto. Tus ojos, también oscuros, que cuando me miran me hipnotizan. Que me hacen enrojecer aunque intente disimularlo con todas mis fuerzas para que no te des cuenta. Que ejercen tal magnetismo sobre mí que me impiden dejar de mirarte y que me obligan a buscarlos cuando no me están mirando.
También veo tu boca. Y tu sonrisa. Me encanta cuando sonríes. Pero hasta cuando no lo haces, me encanta. Porque sé que está ahí, aunque a veces se esconda.
Pero la mejor respuesta es, sin duda, que te veo a ti. Que veo lo que llevaba mucho tiempo buscando. Porque eres esa persona que hace tan bello mi presente, que haces que valga la pena recordarlo.
Ojalá se hubiera atrevido a decir todo eso. Pero la única respuesta que salió de ella fue una sonrisa y un simple y vergonzoso "A ti".
Y mientras ella pensaba que decir, él se quedaba absorto mirándola. Era tan perfecta… Sin duda lo que más le fascinaban era sus ojos. Esos ojos, de ese color que tanto le gustaba. Pero no era sólo eso. Es la luz que transmiten. Con sólo mirarlos ya sentía que todo iba bien. Que nada podía ir mal siempre que ella estuviera ahí.
Y lo único que sucedió fue un intercambio de sonrisas y miradas cómplices. Cómplices de algo que ninguno de los dos sabía todavía.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Yo...
No importa el tiempo que haga, la hora que sea, o el día del año. Siempre habrá una sonrisa en mi cara.
A pesar de ya casi haber olvidado lo que significa verdaderamente eso.
Y aunque a veces sienta que el cielo vaya a derrumbarse, sigo adelante...
aunque sea a trompicones.
O al menos, eso intento.
http://www.youtube.com/watch?v=jhUSsQ_OXzc
:) =)
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Algo sin más.
Cuando desperté aún brillaba la luna en lo alto del cielo.
¿Recuerdas cuando teníamos tantas cosas que contarnos que las palabras se atropellaban en mi boca? Me hacía tanta gracia… Yo me moría de la vergüenza, y tú te limitabas a callarme con un beso y a reír. Con esa risa tuya tan maravillosa que sólo era superada por tu sonrisa. Porque cuando sonreías, se congelaba mi mundo. Mi voz enmudecía y los sonidos se callaban. Porque tú, eras el rayo de luna que iluminaba mi camino en la oscuridad.